Upside down tree
el 7 oct En: Postales - 6 comentarios
Manoli en un huequecito del Upside Down Tree, Fagus Sylvatica Pendula, el maravilloso árbol que crece del revés en Hyde Park (Londres).
Soy un periodista que huye de las noticias
Manoli en un huequecito del Upside Down Tree, Fagus Sylvatica Pendula, el maravilloso árbol que crece del revés en Hyde Park (Londres).
Carrioncito y la Chiqui, de visita por casa, haciendo el ganso en la batería de costa de Cabo Tiñoso, una de las excursiones que hicimos este fin de semana de inmersión cartagenera.
¿Lo llevaba todo encima? ¿No había olvidado nada? ¿Era realmente legal? Clive consideraba estas cuestiones en el interior de un Boeing 757 que permanecía aparcado en medio de una heladora niebla en el extremo norte del aeropuerto de Manchester. El tiempo habría de mejorar en breve y el piloto quería conservar su puesto en la cola de despegue; los pasajeros, con un apagado rumor de voces, buscaban consuelo en el carro de las bebidas. Era mediodía, y Clive había pedido café, coñac y una chocolatina. Tenía un asiento de ventanilla en una fila vacía, y a través de unos claros en la niebla podía ver otros aviones en espera, compitiendo entre sí en hileras convergentes y desiguales (era algo burdo e inquietante: delgadas ranuras oculares bajo cerebros exiguos, brazos raquíticos y cargados, anos levantados y ennegrecidos; criaturas como aquéllas jamás podrían llegar a preocuparse unas por otras).
Ian McEwan, Amsterdam
Con grandes aspavientos el filósofo Catón se arrojó sobre una espada, en cambio yo, sencillamente, me embarco.
Herman Melville, Moby Dick
Y fui a Madrid. Y me robaron el móvil (mi querida blackberry). Y entrevisté a un sir. Y estuve con Carrioncito. Y nos dimos una vuelta. Y vimos esta fachada.

Y Carrión me dijo: "Se nota que lees... yo he pasado por allí muchas veces y nunca me había fijado en el nombre del local. Soy un negado lector... miro sin leer... al contrario que tú... miras leyendo e incluso lees mirando. Por tanto podemos decir que tu serías un leyente mirón y yo un simple mirón".
Y yo le contesté: "Tú nunca seras un simple mirón. Y me das mil vueltas mirando y, lo más importante, viendo".
Y le compré un ágata morada a Manoli. Y en el tren de vuelta conocí a una peluquera enamorada que le decía a su novio: "Nene, te quiero. Eres el hombre de mi vida, nene".
Ella no tenía fatigas del querer.
Come with me, my love
To the sea, the sea of love
I want to tell you how much I love youDo you remember when we met
That's the day I knew you were my pet
I want to tell you how much I love you