Pelota rescatada
el 30 jun En: Sucesos - 6 comentarios
Disparada por un antidisturbios, traza un arco de peralte excesivo. Supera los contenedores de basura que arden en el paseo Alfonso XIII hasta que su vuelo pierde tirantez. Rebota sobre la panza de un coche volcado. Cruza oblicua y furtiva entre los manifestantes de Bazán con sus monos azules, sus tuercas y razones contundentes. Elude al encapuchado que lanza rodamientos con un tirachinas.
Llega botando mansamente, deceleradamente… Se frota en mis zapatos.
La guardo en un bolsillo del chaleco, entre carretes vírgenes. Luego sigo disparando, pero esta noche la pelota de goma jugará con mi hijo.


te encontré a través de Saudade (y a ella a través de Alfiler, aunque todavía no he tenido ocasión de dejarle un comentario a María).
Una de las primeras cosas que suelo hacer cuando un blog me gusta es entrar en su archivo y ver cómo fue su primer post, porque tengo la convicción que el primero es como una especie de carta de presentación. En tu caso, en la misma línea -brillante narrativa- que en el último. A ver si tengo un poco de tiempo y me leo el resto.
Pero éste me gusta especialmente.
no había visto este comment, gracias tío.
la verdad es que la pelota QUERÍA jugar. era tan evidente. hubiera sido imperdonable no llevármela a casa para que jugase con el crío.
se lo merecía, la pobre.
saludos.
Pues que tenga cuidado con esa pelota, que dando un rebote mal dado contra una pared va y te abre la frente (mejor no preguntarse porque lo sé...)
jajaja, están duritas eh... y pesan un huevo... pobre srta desconocida, mejor no preguntar...
bueno sí, yo pregunto... soy periodista, no puedo evitarlo.
cuéntanos...
jaja, duras si, pero la mía era de aquellas años80 de color negro, que se retiraron porque podían abrirle el cráneo a cualquiera (y de hecho, alguno abrieron)
Digamos que si con 8 años te enfadas con el mundo por no poder salir al parque, no debes pagarlo dándole una patada a una de esas pelotitas. Las muy puñeteras rebotarán contra el armario y con el doble de fuerza te darán sobre una ceja (por poco tuerta...)
jajaja... sí, srta desconocida, estamos hablando de las mismas puñeteras pelotas.