Iglesia desacralizada (1)
el 14 ago En: Postales - 23 comentarios
Le compro un cucurucho de mantecado y le obligo a ponerse el cinturón. Mi hijo obedece a regañadientes en el asiento trasero, sobre la toalla de playa que he puesto para proteger la tapicería de los churretones de helado. Reconozco que por lo general no soy tan cuidadoso, pero hay que ver a mi hijo comerse un helado...
"Vamos a visitar el infierno", le prevengo. "El infierno de Dante. Abre bien los ojos". Y los abre como platos.
Prostitutas senegalesas, con mochilitas a la espalda, charlan sentadas en la parada de autobús de Santa Lucía, junto al puerto Piojo. Grises barcos de guerra en el muelle de la Curra. El faro verde. El faro rojo, donde algunas veces hemos ido a pescar con lombriz y masilla.
El primer túnel. Bruma. El segundo túnel. Las ratas que corretean por el asfalto parecen levitar. Abro la ventanilla y saco la cabeza. Grito con todas mis fuerzas. El grito retumba en el túnel. "Puedes gritar, puedes sacar la cabeza por la ventanilla y gritar". Mi hijo obedece. Baja la ventanilla. Ensaya un grito raquítico, cohibido. "Más fuerte, hombre". Grita de nuevo. No alcanza la categoría de alarido, pero es un buen intento.
Las nuevas farolas iluminan tanto Cala Cortina que las parejas solo pueden escuchar música, besarse y meterse mano, pero vestidas. Para pasar a mayores hay que aparcar junto a la batería de costa C-5.
Un resplandor intenso, azafranado, ilumina el monte San Julián y la altísima chimenea de Peñarroya. "Prepárate", le digo. Y mi hijo se prepara para algo, no sabe para qué.
A la salida del tercer túnel la antorcha del puerto de Escombreras lanza lenguas de fuego de más de cuatro metros, pues están quemando sulfídrico y otros gases residuales, tóxicos. Una pareja de enamorados ha parado el coche en el arcén y contempla el espectáculo.
"Son las puertas del infierno". Mi hijo ya no come helado. El mantecado se derrite en su mano, mancha su cara, gotea sobre la toalla.
El complejo petroquímico parece una ciudad espacial. Los gasoductos como sondas y goteros conectados a un paisaje enfermo. Seguimos hasta la central térmica y mi hijo me pide que le cuente de nuevo la historia de aquella cigüeña que cayó por la segunda chimenea y que tenía una de sus patas anilladas (Radolezell, Germania). Se la cuento, adornándola, mientras llegamos al poblado de Repsol, donde sólo viven tres familias, pues fue evacuado a cámara lenta desde el incendio de la refinería en 1969 (me encantan las sosegadísimas urgencias de esta tierra).
Le enseño el cine arruinado. La piscina vacía con el trampolín desde el que me lancé para impresionar a la chica del bañador negro (fue el barrigazo más doloroso de mi vida), las vías del tren donde sólo circulan larguísimos convoyes de vagones cisterna, los depósitos gigantescos de butano y propano, el campo de fútbol de Repesa plagado de ortigas, con la chimenea de Ecocarburantes justo detrás de una de las porterías.
Llegamos por fin.
"Papá, es una iglesia".
"Ya no lo es. La han desacralizado".
"¿Que qué?"
"No te preocupes, no hace falta que bajes del coche. Tú espérame. No tardaré ni cinco minutos".
"No, yo no me quedo solo".
"Pues venga".
Bajo con la Hasselblad, el trípode y una linterna. Mi hijo no se separa de mí ni diez centímetros. Le damos la vuelta a la iglesia hasta encontrar la puerta de la sacristía. Está entornada (como lo estaba esta mañana). Vacilo un momento, pero no es cuestión de rajarse con un niño de ocho años a tu lado, así que empujo la puerta y entramos.


Vaya, compañero, muy bueno. Felicidades.
¿El grito dentro del tunel fue para tomar aire fresco ante lo que se avecinaba?
Hoy creo haber formado un ramillete de bitácoras silvestres, qué diversidad y qué belleza anida en cada una de ellas.
¡Qué pena verlo así...! Como si fuera una vieja ciudad del Oeste, desierta y devastada...
Hace sólo unos días me habría encantado gritar de esa manera; hoy, creo que me habría salido sólo un gritito como el de tu hijo. Y por cierto, yo tampoco me habría separado de tí ni diez centímetros, no me meto en esa iglesia ni harta de vino...
PD. Con un padre así, creo que tu hijo va aprender un montón de cosas. A ver si va a superar a superpau... ;-)
Genial. He visto el paisaje con los ojos de ese crío. Muy muy bueno, laluzenmi.
laluz,
qué intriga...
qué nervios...
qué miedo...´
la iglesia desacralizada: sólo el nombre me provoca escalofríos, y ese niño, ese héroe, protagonista, me tiene conmovida.
A ver qué pasa, qué había detrás de la puerta?
y tú no te agarrabas a tu niño? jaja
besitos ;-)
Me encantó eso de las sosegadísimas urgencias...adoro la ironía.
@chicristi: gracias cris, tu última foto es inquietante (cómo le buscas los tatuajes a tu ciudad).
@vestía: lo del grito... igual que aquel puente bajo las vías del tren en cabaret, ese túnel está acústicamente diseñado para gritar, y yo cuando me pongo en plan liza minnelli, me pongo.
@maite: mola lo de que no te separes de mí ni diez centímetros. ya sé donde llevarte... ;)
@sinpa: hoy toca guacamole. y este post es sólo un pálido intento de explotar las cualidades narrativas de una descripción, lección que estoy aprendiendo en tu blog.
@mery: si te digo la verdad, yo estaba cagao...
@vade retro: decía no sé quién que la diferencia entre la ironía y el sarcasmo es la misma que entre un suspiro y un eructo. dios mío, qué pedante me pongo en cuanto me tomo dos chupitos de absenta.
Es verdad, Laluzenmi, desosegante, siempre se ha dicho que las descripciones ralentizan los relatos, pero esta se me ha hecho grata y rápida. Estupénda. Un abrazo.
gracias, fleischmann... por cierto, acabo de ver el cessna de maggie volando bajo... iba persiguiendo un unicornio. o será que lo he soñado, no, si al final...
Jejeje.. gracias laluz, pero el apredizaje es mutuo. Ya me contarás qué tal el guacamole. Un saludo!
:-) También me gustaría que me llevaras also a Iran.
Y bien. Ya tengo una monumental bolsa de pochoclo, chocolates, latas de coca cola... todo, todo listo.
YYYYY????? qué paso del otro lado de la puerta....?
cuándo es la próxima función? Vamos, apurate, antes de que el pochoclo sea depredado!
@cony de maite, celosona, no puede ser, no puedo llevarte a irán, se lo pedí primero a mery. no obstante, por si renuncia (pues aún no me ha contestado), puedes ir a un fotomatón y hacerte una foto de carné con un pañuelo en el pelo (así se las gastan en la república teocrática) para ir tramitando el visado, que suele tardar.
@marta drooker mackenzie, oriunda de Pecos, he tenido que buscar pochoclo en el gúguel. me pongo manos a la obra con una condición: que cebes mate. tengo esa ilusión desde que leí rayuela. nadie me ha cebado maite nunca, nunca. a mí, al boludo pelotudo.
vaya lapsus, he puesto nadie me ha cebado maite en vez de mate. :) en qué estaría yo pensando.
maite, es que imagínate a ese Laluz en Irán con dos mujeres como nosotras: demasiado. ;-). Mejor por partes, habrá pensado el muy pillo.
Irán... Mi maleta siempre está hecha y tengo el diccionario preparado. Tengo varios velos, pero me falta decidirme por el color, no sé si tienen significados distintos allí. Seguro que sí, y ya empezaría metiendo la pata. Imagínate que me pongo uno que signifique "soltera buscando matrimonio".
Laluz, pero si soy un desastre, te dejaría encargado de mi dinero, no te haría caso en los autobuses, te levantarías un día y yo estaría por ahí, de paseo, me pillarían robando en algún mercadillo y te echaría la culpa a ti mientras salgo corriendo. Rebendería hierbas a los turistas haciéndome pasar por mujer iraní... uff, tú crees que es lo que tenías en mente?. A mí me encantaría ir a Irán ;-) jajaj.
"El panzaso", eso fue lo mejor
@operadoor, el panzaso dolió.
@mery, si no te portas bien no te llevo... por desgracia no puedo llevaros a las dos porque en los hoteles pondrían cara rara, de hecho quizá sería conveniente acercarnos a qom y firmar un sigheh (matrimonio temporal) durante el viaje, que expire cuando nos vengamos. más que nada por si nos piden papeles, que vean que somos gente honrá. una pareja como allah manda.
Estoo, yo me refería "vía post", así podemos ir much@s a la vez...
un sigheh, ¿temporal dices? son más modernos de lo que pensaba... pero cómo te van a poner caras raras al ver a un chico con dos chicas, acuerdate de los harenes (¿se escribe así?).
Anyway... qué ilu lo del sigheh, me iría soltera y volvería divorciada. Y todo con acercarnos en un momentico de nada al qom. Irán me está llamando laluz... lo veo claro, avisa al baradar.
¿Será que el hada verde que vive en la absenta quiere tu alma?
@vade retro: si el hada verde que vive en la absenta quiere mi alma, mi alma está perdida.
@maga mery: qué contento se va a poner homayoun...
Me ha encantado, por lo patético de las ruinas y lo dulce de tu hijo
Hola! Hurgando por algunos de tus antiguos posts, porque te tengo descubierto de hace más bien poquito, me detuve en los dos de "Iglesia desacralizada" y como parece que la duda es más bien tuya, te hago llegar más o menos lo que sé sobre el tema (sin saber si todavía te interesa o no):
El CIC (Código Derecho Canónico) no dice mucho sobre la desacralización de iglesias, solo habla de que si la Iglesia por sus características y condiciones ya no vale para el culto divino, se puede dedicar a su uso profano o desacralización; también habla que si hay circunstancias graves (como pueden ser en este caso) el Obispo puede decidir desacralizarla si no produce mucho trastorno en la gente que la usa y con consentimiento de quienes tienen derechos legítimos sobre ella... (si fuera bien común patrimonial de una ciudad, por ejemplo).
Lo que preguntas sobre territorios sagrados... Las iglesias de bendicen o dedican (a un santo o devoción) al poco de construirse, cuanto antes mejor. Una iglesia es terreno sagrado por estar dedicada al culto divino y en la que la presencia de Dios (en este caso) es más fuerte. Si preguntas por los otros terrenos sagrados, tipo cementerios estoy menos puesto, pero te diría que también son siempre bendecidos al principio de su uso si es propio de la Iglesia, y si fuera civil creo que se recomienda bendecir la sepultura ya individualmente, que es lo que (creo yo) se hace habitualmente en los funerales. Por qué sacralizar un cementerio o bendecir una tumba? Para el cristianismo y dentro del sentido del Dios creador y criaturas de Dios que son los cristianos, es una manera de "cerrar el círculo" y dar un sentido de vinculación, pertenencia e identidad con las creencias de uno.
Menudo rollazo, no? A lo mejor no ha aclarado nada, pero he refrescado un poco mi memoria y el uso del Código de Derecho Canónico.
A mandar.