Resbalón
el 20 oct En: Sucesos - 8 comentarios
Mi madre (63 años) se ha caído. Un resbalón tonto en un charco de pipí. Mi hermana Su le había dejado a su perra en casa (Zsa-Zsa, un cachorro de boyero de Berna). La perra no controla su esfínter y se ha orinado en el pasillo. El pasillo estaba a oscuras y mi madre ha patinado y se ha dado la gran costalada de espaldas, golpe en la cabeza incluido. Mi hermana me ha llamado por teléfono, histérica, que iban para urgencias. Me he presentado en el hospital y, ventajas de trabajar en la prensa, siempre conoces a alguien en cualquier parte. Es decir, siempre tienes algún enchufe. Odio los enchufes y a la gente que se aprovecha de ellos, pero hoy hice una excepción. En resumidas cuentas, le han dado un tratamiento VIP. Escáner y radiografías en un tiempo récord. Todo bien. Ya está en casa. Dolorida, con chichón, con zumbido en los oídos y con el susto en el cuerpo. No hay que dejarla sola. Alguien debe estar a su lado, observándola. Pero está bien.
Mi madre es una madre coraje. Ha criado a cinco hijos con un marido ludópata, lo cual no tiene mérito, es un milagro. Además es una melómana (Bach y Joan Manuel Serrat, fifty fifty). Montó en Vespa. Fumó mentolado. Modeló figuritas de cerámica con el empecinamiento a deshoras de un Chillida que tiene que coser bajos de pantalón. Los domingos hace un arroz a la costra (es oriolana, como Miguel Hernández) gigantesco, por si se presentan hijos, primos o hermanos a comer (y si no se presentan suficientes comensales, el arroz a la costra tiene la ventaja de poder comerse frío al día siguiente). Retocó fotografías con lápices afiladísimos en plan Ouka Lele. Charla de lo divino y de lo humano con la madre de Arturo Pérez-Reverte, cada una presumiendo de sus respectivos retoños. Vela protectora y excesivamente por su único nieto y su hija pequeña, los dos grandes mimados de la familia. Lee con glotonería. Es incapaz de guardar un secreto. Aguanta los desplantes de mi padre a pie firme. Y le sigue haciendo de comer y de cenar a pesar de sus desprecios, aunque hace años que no se acuestan juntos. Incluso le vacía y desinfecta con lejía el orinal, pues mi padre utiliza orinal a pesar de no estar enfermo de la próstata, ni estar impedido para andar o conducir, ni para gastarse la pensión en el bingo. Mea en un orinal por joder.
En fin, madre no hay más que una... Y a mi madre, por primera vez, la he visto mayor.
Conversando con ella, cuando ha ido saliendo poco a poco del aturdimiento y recuperando el humor, me ha confesado que, mientras estaba tendida en el suelo, rebozada en pipí de perro, ha dado gracias a Dios por no haberse desnucado. Morir era lo de menos, pues ella dice que ya tiene a sus hijos criados, o sea, que ya cumplió. Lo peor hubiera sido la vergüenza de morir de esa manera.
"Te hubiéramos sacado en los periódicos", le he dicho, bromeando.
"Sí, y no quiero imaginarme el titular".
"Muere al resbalar en un charco de orina".
"Qué bestia eres", se ha indignado mi hermana.
Pero ése hubiera sido el titular, uno de los titulares posibles. El más aséptico y objetivo. Mi amigo Richi, redactor de sucesos, le hubiera sacado incluso más partido. Y prefiero no pensar lo que hubieran podido hacer con la noticia los humoristas de radio y televisión, los columnistas de opinión, los tertulianos, los que conversan en el bar, algún bloguero. Hubieran enlazado la noticia, fijo. Menéame. El elefantito.
La vida de mi madre, todo lo que ha hecho, todo lo que no pudo hacer, se hubiera podido resumir en un titular redondo y tragicómico, de ésos que nos hacen esbozar una sonrisa (aunque no queramos, aunque tratemos de evitarla) mientras desayunamos.


bue, ya sabes lo que dice Mel Brooks: “La comedia es cuando resbalas con una piel de plátano y te
rompes la pierna. La tragedia es cuando me corto el dedo.”
Me alegra que todo haya quedado en un susto que contar en el blog.
Menos mal que de un “susto” no paso y que tu madre esta bien, me alegra y tienes la razón cuando dices Madre sólo una. La mía en días pasadas estuvo mal hubo que internarla y ahí es cuando uno se da cuenta que los padres ya son bastante mayores, afortunadamente la mía está ya en casa y la cuidamos.
Este tipo de crónicas te sensibiliza y te das cuenta que personas como tú alrededor del mundo pasan por situaciones similares y eso hace que este mundo de silicio sea menos “frío” y te acerca a la gente.
Saludos desde México.
Buff, vaya susto. Menos mal que está bien. Dale muchos achuchones que siempre se agradecen.
La verdad, es que da miedo cuando los notas mayores y los adoras.
Besos
Menos mal, veo que está bien, dale un abrazo y un beso de mi parte, bueno creo que de la de todos en general...
Qué madre más guay que tienes, cuídala!
Si es que hay que tener cuidado con los "perrunis", como yo les llamo, que son imprevisibles. El otro día mi tía casi se da el trompazo de su vida, esquivó a mi perro Leo, por no pisarlo, y se quedó clavada de rodillas.... se le quedaron como dos manzanas de esas rojas rojas... ejejeje, cuando vimos que se reía todo volvió a la calma.
Un beso, que tengas buen fin de semana.
Me alegro de que tu madre esté mejor Laluz, viendote al lado de ella, bromeándo, me recordaba a mi abuela en hospital y mi padre gastándole bromas, lo contenta que estaba pese a la situación. Es tremendo eso que dices, para mí ahí estarían los límites de la ironía, que tu vida, que una vida digna se pudiera resumir en un titular ridículo, para que cuatro graciosos, por ejemplo ganen audiencia. Cuando nos hacen reír ,tenemos que ver más allá, y si tras un análisis seguimos esbozando una sonrisa: si nos reimos con las personas y no de las personas ,es que tiene gracias, sino me parece a mí que entonces se están riendo de nosotros. Un abrazo Laluz, para tí y para tu estupenda madre.
gracias a todos. en mi nombre y en el de la mia mamma, que no os conoce ni sabe que escribo estas cosillas (si lo supiera, tendría unas "palabritas" conmigo). estáis invitados a un arroz a la costra al estilo huertano.
Me alegro mucho de que todo quedara en ese absurdo susto. Y qué indigno titular, por dios...
Un beso para los dos.
Mea en un orinal por joder.
Punto y aparte.
Joder. Nunca un punto y aparte apartó tanto. Me ha llegado al alma.
Y me apunto a la paella!