La Elipa
el 9 dic En: Postales - 17 comentarios
Éramos cuatro en un piso de tres dormitorios: dos ingenieros informáticos, Conan y yo. Los ingenieros trabajaban y ganaban una pasta. Conan y yo estudiábamos y nuestras respectivas familias nos mantenían. Los ingenieros pagaban 25.000 pesetas al mes de alquiler. Conan y yo, 12.500 porque compartíamos habitación.
De La Elipa recuerdo el autobús 110, Necrópolis-Manuel Becerra; el túnel bajo la M-30 poblado por indigentes (había una chica alcohólica, de unos treinta años, pero muy avejentada, a la que daba bocadillos a cambio de conversación: mortadela por una porción de biografía, pero no conseguí que me contase su historia, salvo circunvalaciones pudorosas a un foco de enorme dolor), el cementerio de La Almudena, por donde me encantaba correr. Y, sobre todo, el paisaje desde la ventana de nuestro dormitorio. Se veían, en sucesivos planos perfectamente escalonados:
1) Campo de fútbol de tierra.
2) Cocheras de la Empresa Municipal de Transportes (EMT).
3) Cipreses del cementerio.
Para una mente poética:
1) La vida, con sus juegos, zancadillas, balonazos, goles, victorias y derrotas.
2) Autobuses aparcados en la Laguna Estigia, donde Caronte esperaba al volante para que le picásemos el bonobús.
3) La muerte.
De mis compañeros de piso, recuerdo:
1) Ingeniero informático A: no me acuerdo de su nombre, era de Burgos, ponía cartelitos en el frigorífico para que no nos comiésemos sus yogures, morcillas de arroz, etc. Un sábado (los ingenieros se piraban el fin de semana) Conan me enseñó una caja que había encontrado en el dormitorio del burgalés. Contenía fotografías en blanco y negro de su novia, una chica delgada y rubia de pelo corto. Estaba desnuda. Las fotos eran muy malas técnicamente (quemadas o subexpuestas, encuadres previsibles, etcétera). Intentaban ser artísticas y fracasaban. Como fotos para excitarse también fracasaban. La chica no hacía nada en ellas, salvo posar con cara de palo. Como decía Conan: "Vaya mierda. Ni siquiera se mete el dedo en el chichi".
2) Ingeniero informático B: era de Barcelona, muy simpático, me regaló una corbata por mi cumpleaños. Lo invité a casa una vez, durante las fiestas de Carthagineses y Romanos. Tampoco me acuerdo de su nombre.
3) Conan. Lanzador de jabalina, plusmarca junior, becado en el Instituto Nacional de Educación Física (INEF). Su padre era conocido por su ideología ultraderechista. Comandante de un barco de guerra, se mosqueó con un policía nacional en un bingo de El Ferrol. Volvió al barco. Pidió voluntarios para lavar la afrenta entre la marinería de guardia. Se armaron hasta los dientes. Regresó al bingo. Redujeron al policía nacional y consiguió que le pidiese perdón y restituir así su honor mancillado. También consiguió un arresto y truncar su carrera en la Armada.
Conan y yo nos hicimos muy amigos. Él no comprendía que a mí me gustase correr tanto. De sus brutales entrenamientos, correr era lo que más odiaba. Y además, y tenía razón, a los corredores de fondo se nos pone cara de agonizantes, se nos chupan las mejillas, y la estampa no es nada atractiva a la hora de ligar. Cuando entrenaba, llegaba a casa con un hambre feroz y esquilmaba la nevera, por eso el de Burgos protegía sus viandas con letreritos. Conan bebía cartones de leche de un solo trago. Tenía novia. Cristina. Guapa, un encanto. Pero le puso los cuernos porque en una fiesta universitaria ligó con una tía que tenía unas tetazas. Y las tetas eran su perdición porque Cristina era más bien plana. Yo estaba en Cartagena aquel fin de semana. Como prueba de cargo, guardó cuatro condones en el frigorífico para que el lunes viese que había triunfado. Cuando sugerí que los condones bien podían haber sido rellenados con zumito de Onán, él estaba preparado para demoler mi incredulidad. Sonrió como Jesucristo hubiera sonreído a Santo Tomás, con caritativa suficiencia, le acompañé al dormitorio, levantó su almohada y sacó un sujetador de la talla 110.
Una noche, Conan y su novia cortaron. Fue en mi cumpleaños. Habíamos ido a cenar los del piso (menos el de Burgos) y Cristina a una pizzería. Luego jugamos a los dardos y bebimos cervezas en un pub. Luego Conan y Cristina discutieron y ella se fue llorando en un taxi. El de Barcelona y yo tuvimos que convencer a Conan para que no se tirase por uno de los puentes de la M-30. Tampoco es que tuviésemos que argumentar demasiado. Lo justo, vamos. Fue un amago, porque si se empeña, hubieran hecho falta cuatro tíos más para frenarlo. Se reconciliaron unos días más tarde y de nuevo volvieron a cortar, ya para siempre.
Conan me contó que durante unos campeonatos de Europa de atletismo, la última noche (cuando los deportistas se relajan después de la competición las orgías de Tiberio deben quedarse cortas) un lanzador de martillo y un velocista se follaron a una corredora de 800 metros en la habitación del hotel. Imitaban voces de culebrón venezolano mientras se la estaban tirando. "Gosaasss mi amoooor", en ese plan... Conan imitaba a su vez aquellas voces mientras lo contaba con auténtica delectación.


FLIPA CON LA ELIPA!!!
Jajajajaja, qué bueno lo de la novia del informático...
Ya te he localizado, te añadiré a mis coctecolegas!!!
Fuerza y honor.
fuerza y honor.
Me he descojonado con el colega Conan. Desde luego, que menos que meterse el dedo en el chichi.
Un besito!
;)
Es que las morcillas de Burgos, son mucha morcilla, lo mínimo ponerlas un cartelito...
Claro que si comparten balda con condones, supongo que eran cartelitos y precintos, todo perfectamente plastificado!
La pobre de Burgos, con lo que le costó desnudarse encima meterse el dedo en el chichi, que lo tendría congelado, que en Burgos hace mussho frío...
Besos.
PD: las coñas sobre Burgos, totalmente sin acritud, y con todos los derechos, tengo sangre burgalesa por casi todos los costados!
Buena historia!
Lo de poner carteles es de ratas no de Burgos.
Una madrugada llegué a mi piso compartido un poco borracho, y con un hambre voraz, y para comer sólo tenía una lata de guisantes con los que poco podía hacer. Un huevo solitario llamó mi atención desde la puerta del frigorífico. Lo cogí y junto con los guisantes me hice un revuelto que me supo a gloria (por lo borracho que estaba, no por estar bueno).
Me fui a la cama tras comérmelo. A las 3 horas (9 de la mañana de un domingo) me despertó el dueño del huevo y me armó la de dios.
Desde ese día con cartel o no nunca volví a coger nada de nadie, y ya no como huevos.
Uff, yo conoczo gente mucho peor, se de algunos que congelaban sus propios vómitos para demostrar las juergas que se habían corrido (no, no eran normales)
Yo creo que todos hemos registrado los cuartos de algún compañero en su ausencia, sobre todo si resultaba un repelente de carteles con su nombre, o de natillas con iniciales a rotulador rojo.
qué menos, maría! no lo he contado, pero la chica vino una vez al piso. la verdad es que era maja. conan y yo la mirábamos. nos mirábamos. la volvíamos a mirar. debió sentirse un poco incómoda.
honey, a la pata coja voy a ver si puedo subirme a tu pedestal. pero lo del traje lo llevo mal (es que tu post del glamour me tiene traumatizado). una vez tuve que ir a una cena del príncipe, que visitaba murcia. y ni se me ocurrió que exigiesen chaqueta y corbata. pero las exigían. la corbata me la prestó calvo, redactor jefe de deportes. y la chaqueta bustamante, de nacional. los dos habían rebasado aaaaaaampliamente los 50 años y se aproximaban a los 60, y no habían remodelado su vestuario por lo menos desde los años 70. pasé mucha vergüenza.
en cuanto a lo de burgos, sin acritud.
gaetano, manda huevos.
srta desconocida, lo de los vómitos congelados, joer... en cuanto a los que escriben su nombre en las natillas a rotulador rojo, a la hoguera con ellos!
Bueno, lo de respetar lo de otro hasta cierto punto. Puedo hablar de una falsa pija de Garde con la que compartí piso en Madrid, que va de eso de pija y hablando mal de quien le hace favores pero sin embargo no cuenta que a quien le hace favores le roba camisetas de París para alardear de lo que va, de pija la h... p... aunque su madre sea una santa... Saludos.
hola garde, no sé de qué va este comentario. he estado a punto de borrarlo, pero no lo he hecho porque en seis meses de blog hubiera sido la primera vez. sencillamente, te pediría que si vas a utilizar mi blog para insultar a alguien, primero piénsatelo dos veces; segundo, deja un link, nada de tirar la piedra y esconder la mano; y tercero, disuelve tu mala hostia en un poquito de ironía o ingenio. saludos.
Como dicen algunos en mi tierra... "endevé, endevé".
(traducción: hay que ver, hay que ver)
Besos de domingo.
:)
que tengas una buena tarde de curro, maría. y que no te mareen mucho.
Gracias, majo. Ya he sacado el escudo contra los clientes irritantes. Soy como el teflón (todo me resbala).
:)
No tengo blog por lo cual no puedo dejar enlace. No es mi intención insultar a nadie a través de tu blog, está el tema de compartir piso y he contado mi experiencia con una persona que va de lo que no es a costa de otros. No creo haberme extralimitado del contexto del post. Saludos.
ok. aclarado queda. saludos igualmente.
He disfrutado releyéndolo. Suelo releerte bastante. Y me ha hecho ilusión lo del enlace.
sinpa, yo también disfruto mucho releyéndote, ladrón...
;)
(vamos a darnos un respiro, que parecemos amantes, jajaja...)
es que soy cabrón, eh... cuídate, tío.
jajajajaj... venga, trato hecho.