Vale, E=mc2 (no sé cómo se pone el dos pequeñito). Teoría de la relatividad general, relatividad especial y toda la pesca. Cuando era joven. Luego se hizo mayor, famoso, un maniático pichabrava que amargó la vida de sus dos mujeres y docenas de amantes, capaz de escribirle las siguientes instrucciones a su esposa:

"Te obligarás explícitamente a observar los siguientes puntos en tu interacción conmigo: 1) No esperarás ternura de mí ni me harás ninguna acusación. 2) Cuando me dirijas la palabra, deberás desistir al instante si yo te lo pido. 3) Cuando yo te lo pida, debes salir inmediatamente de mi alcoba o de mi despacho sin oposición".

Pero Eintein, sí, Albert, el del bigote y los pelos blancos, se pasó los últimos veinte años de su vida metiendo la pata, empeñado en construir una teoría del todo, la gran unificación de la física, frustrado y encabronado porque no le salía. Y no le salió. Y no le podía salir porque era una gilipollez (yo no entiendo, lo dicen los físicos) Pero no quiso bajarse del burro. Erre que erre.

Es lo que más me mola de Einstein, que metiera la pata veinte años. A mí, la teoría de la relatividad ni fu ni fa, mayormente porque no me entero, pero que la cagase, de eso sí entiendo. Y me consuela.