Liliana Crociati
el 21 dic En: Postales - 29 comentarios


Cementerio de La Recoleta, Buenos Aires. Nos llevó Mathias, el menos germano de los corresponsales alemanes. Soy su amigo. El menos hispano de los freelancers españoles. Nos hicimos fotos en la tumba de Evita, claro. Luego comimos lomito con papas en La Biela con Laurabaires.
Liliana Crociati de Szaszak. Ni puta idea. Mathias nos contó historias del cementerio, pero a Liliana no la tenía controlada. Historias de La Recoleta, en el corazón de Buenos Aires. Nada que envidiar al Père-Lachaise. Hoy estoy gandul. Solo hablaré de Liliana.
A Su le dio mal rollo en cuanto la vio. Mal rollo de ponerse a punto de caramelo pensando en la tragedia que ella solo era capaz de imaginar, pues Mathias, por una vez, se encogió de hombros. Yo me fui directo al perro. Cómo mola ese perro. Se llamaba Sabu. Liliana también mola. Me la pido como fantasma. En fin, nos hicimos fotos. Turistas del dolor. El dolor ajeno duele menos. El dolor necesita dolientes. Si no hay dolientes a la vista, deja de ser dolor. Se convierte en otra cosa. No sé en qué, pero sé que su textura se hace calcárea, algo así como un fósil de trilobites. Lo encuentras. Lo coges. Lo examinas. Te lo metes en el bolsillo. Lo miras de vez en cuando. No por nada, sencillamente porque te aburres y está ahí.
Dolor. Yo escribí un poema sobre el dolor. Mejor dicho, sobre el dolor que se convierte en otra cosa. Y ahora voy a ser tan vanidoso de transcribirlo aquí, aunque me dan grima mis poemas pues en ellos me pongo de un pedante que es para pegarme bofetadas. Pero se lo debo a alguien. Se titulaba Botella de lágrimas y lo escribí tras la visita a un museo de Teherán. Luego lo titulé Botellitas, que suena menos espléndido. Y luego lo mandé a tomar por saco (en puridad, a la carpeta Mardita, que así se llama el purgatorio de mi disco duro, pues ya no hay limbo. Los cardenales se cepillaron el limbo. No tenían otra cosa qué hacer).
La digital es impredecible en interiores
y sin flash, pura lotería.
Otros visitantes atienden la alabanza
de una vajilla decorada con ensalmos
que sólo rezan ya los arqueólogos,
pero yo me quedo atrás, tanteando la penumbra
con el fotómetro fibrilante,
zahorí hechizado por estas botellitas de cuello sinuoso
en tonos índigo, azafrán, iridiscentes (Calvin Klein
pagaría millones por el diseño
de ese soplo que esculpe
un pasadizo de tenues cervicales
y un alvéolo de vidrio a medio coagular).Con dicción monocorde, el guía ha comentado
que el hombre iba a la guerra
y la mujer envasaba los sollozos
como prueba de amor: relente de mil noches
tironeando en sueños de la zarzosa barba
cuya ausencia era urticante,
temiendo la saña del cruzado
o envidiando celosa la violencia
y el deleite del pillaje: los ávidos zarpazos
a los duraznos de las cautivas.Evaporadas las razones del llanto,
caliza y turbia como el agua del grifo,
la salmuera sin tiempo.Hago rebotar el flash en el alto techo de estuco
hasta encontrar un ángulo que evita los reflejos,
confiando en que el vigilante no se mueva de la estufa,
y no sé si es bueno o malo,
pero sé que me alivia y me deprime,
mientras vuelvo al rebaño con cara de inocente,
pensar que hasta la fecha he llorado lo justo
y que por mí se han derramado lágrimas contadas.
Y ahora que lo pienso. A lo mejor las lágrimas de esas botellitas (y por tanto el poema) no brotan del dolor, sino de la ausencia, de la soledad, de la añoranza, de los celos, de la tristeza... Se parecen al dolor, pero no son exactamente dolor. En fin, como ya he hecho el copypaste, ahí se queda.
Liliana. Su padre escribió el siguiente epitafio. Y éste sí va del dolor. Está escrito en italiano, pero el dolor es un lenguaje universal. Se entiende sin necesidad de filtrarlo por el babelfish. Aunque estuviese escrito en mandarín, si un chino lo leyese en voz alta, lo entenderíamos.
A Mia Figlia
Solo mi chiedo il perché
Tu sei partita e distrutto hai lasciato il mio cuore.
Che te solamente voleva perché?
Perché? Solo il destino sa il perché e mi domando perché?Perché non si puo stare senza te, perché?
Tanto bella eriche la natura envidiosa ti distrusse, perché?
Perché, solo mi domando se dio c'e, con se porta viacio che suo non é.
Perché si distrugge e lascia all infinito il dolore!Perché, credo al destino e non a te perché?
Perché solo so che sempre sogno con te, perché c'e di ché?
Per tutto l'amore che sente il mio cuore per té.Perché? Perché?
Il tuo papá.
Y Susana, claro, lo leyó y se echó a llorar. Lo cual invalidaría mi teoría de que el dolor no duele cuando desaparecen los dolientes. ¡Claro que la invalida! ¡Yo y mis teorías! Ya en España, Susana ha releído el poema mientras editaba las fotos. Y ha seguido notando la punzada. Esta cría está hecha de blandiblú.
Yo he buscado hoy en el google (es un vicio, ya). Resumo la historia telegráficamente: Liliana Crociati, 25 años; luna de miel, Alpes austríacos; 26 de febrero de 1970, alud de nieve que sepulta una noche el costado del hotel donde se alojaba con su marido, murió en la cama; sepulcro neogótico, arcos ojivales, catre revestido de ladrillos y mayólica española; ataúd envuelto en el sari rojo que ella compró en la India, escultura de encargo a Wilfredo Viladrich, Liliana vestida de novia con su perro, su peinado favorito; su temperamento artístico, estudiaba Bellas Artes; la tumba de madera y vidrio que exigió su madre, ¡nada de piedras!, ¡nada de flores! (a Liliana le gustaban las flores, pero no las flores muertas); Liliana pelirroja de ojos celestes, te amo.


Dos tumbas más allá de la que me es familiar hay un pequeño mausoleo (espantoso) hecho con amor y mal gusto en aluminio cobrizo y cristal. Dentro una veintena de centros florales, de tela, plástico, pasta de papel, flores frescas, y hasta un ramo de novia secado y prensado en un cuadro. La misma historia que la de Liliana, pero cambiando Alpes y alud por camión y accidente de tráfico.
Tiene una inscripción grabada en la piedra, la sé de memoria, siempre se me van los ojos morbosos hacia ella: Te seguimos echando de menos
Hay muchas lilianas, aunque ésta es morena, y en la foto lleva su velo de novia.
La línea que separa lo macabro de lo conmovedor es muy sutil...
dura y certera, srta desconocida. cómo me gustan tus comentarios. los aguardo con las orejas tiesas.
la línea que separa lo macabro de lo conmovedor no es tan sutil: es de color aluminio cobrizo y está trazada con amor y mal gusto.
(espera que lo descifre).
mmmmm...
lo que quiero decir es que esa línea no hay que traspasarla. y la única forma de no hacerlo es el respeto. el respeto al dolor ajeno y al amor y al mal gusto y a los mausoleos cobrizos.
lo digo porque la he tenido que traspasar unas cuantas veces. ya sabes, sucesos (la mayoría de accidentes de tráfico), o velatorios donde te cuelas porque estás haciendo tu curro. creo que es lo que peor he llevado siempre. lo que no volvería a hacer. lo que me gustaría no haber hecho.
ya te lo aviso y anuncio, este comentario a mi comentario me ha recordado algo, habrá post sobre ello... en breve.
¡Qué valiente eres, laluz! ¿Tu familia lee tu blog? Disculpa que sea tan directa, pero es que también lo eres tú en este post.
¡Torero, valiente! (supongo que sabes por qué te lo digo).
Un abrazo.
Me uno a la curiosidad de Chicristi, y a la reacción de tu hermana, a mí estas historias me parten el corazón. De hecho lo de ir a los cementerios de visita turística, es algo que entiendo pero que me cuesta, me da repelús.
También me lo dio algunos puntos del Ganges en Benarés donde encima me sentí una especie de guiri impertinente.
¿Que tal la comida con Laurita Baires?. Tengo unas ganas de ir para allá...
sí, susana lee el blog. a veces tiene ganas de estrangularme, otras acaba llorando, otras se parte de risa. reacciona a lo que escribo, que es lo mejor que le puede pasar a un escritor.
no, chicristi, no sé de qué me estás hablando. sé un poco más explícita.
honey, la comida con laurabaires estuvo genial.
Vale. Eres valiente porque has declarado tu amor a otra mujer (que no es tu esposa) públicamente. Tu esposa (uso ese término para distinguir, no porque me guste) lo puede leer. Pues eso, por eso digo que eres valiente.
¿estás segura de que le he declarado mi amor a otra mujer, cris?
quizá se lo he declarado a liliana crociati.
o quizá mi mujer lee el blog.
te contesto antes de que saltes: no lo lee, mea culpa, pero lo leerá algún día, de eso estoy seguro.
cuando me sienta preparado para que lo lea.
quizá le he declarado mi amor a ella.
quizá, cuando lo lea, quiera divorciarse. nunca se sabe. ojalá que no.
pero de quién se querría divorciar, ¿de laluz? ¿o de carlos?
¿dónde quieres ir a parar, cris? ¿por qué te intriga tanto?
esto es un blog. vuelco mi corazón en él. mis confusiones. no pensaba hacerlo cuando empecé. solo desahogarme de manera anónima. me escondía.
ya no me escondo. no quiero decir que sea valiente. solo que estoy cansado. cansado de esconderme.
¿Qué te sorprende de mi pregunta o de mi afirmación? Precisamente no te has escondido y has dicho lo que sientes. No debería extrañarte que tus lectores se hagan preguntas,te hagan preguntas, especialmente si usas el formato del blog. No creo que te guste que nos limitemos a leer y ya. Reconoce que es un post que no deja indiferente. ¿Por qué lo has escrito y lo has publicado? Para volcar tu corazón, para no esconderte, para no esconderte tú, Carlos.
Liliana Crociati ë morta. Quale è il problema? Non capisco niente.
Estamos en mitad de un máximo de energía potencial, cualquier movimiento en falso nos hará rodar pendiente abajo a la velocidad del alud que sepultó a liliana, pero a medida que aumenta la velocidad somos dolientes de lo que ocurre alrededor. No es fantástica la vida?, no somos fantásticos?, dame velocidad y corre conmigo, si caemos, moriremos, si seguimos, moriremos, así que como dice In I Go "Quale é il problema?"
Fuerza y honor.
Chicristi, déjate de chorradas, vio a Liliana se enamoró de ella y escribe para ella, un fantasma, un espíritu que toca el arpa en el cielo mientras recoge los versos de amor que le llegan como limaduras de...., qué mas da.
Una vez me encontré un carné de deportista y me enamoré de la foto de aquel hombre y si ahora se mete el que me ama aquí y lee ésto, crees que me voy a poner a temblar? O que soy valiente? No intentes amedrentar al poeta Chicristi, y si no te gusta la dulzura de sus palabras, pásate por mi blog, te invito.
tú sí eres fantástico.
si caemos, moriremos.
si seguimos, moriremos.
quale é il problema?
fuerza y amor.
¿Ya son las 22:50h? Jolín.
Gracias por la tregua con tus poemas, justa y merecida.
:)
si es que no sé qué decir porque tú lo dices todo y yo leo y es suficiente y no siento que tenga que decir nada, bueno pues que me gusta.
Si fuera esto "live" (ya que te van los anglicismos), mi respuesta sería un silencio cómodo.
Que te leo y me gusta, escritor.
Ymiki: Si yo fuera tú, también me hubiera quedado cómodamente silenciosa ;) Chicristi: No es un ajuste de cuentas......., es una invitación para que veas que en mi blog no se escriben anotaciones tan íntimas, pulcras, libertadoras, disfruta.
Laluz: Aquí estoy, releyendo tu post de ayer. Hay un sistema para imprimir en formato libro los blogs. Voy a pedir Tomo 1 y tendré que mudarme para ampliar biblioteca.
te leo, te releo y me gusta lo que leo.
petonets nadalencs
Yo amaba a Nita Sayuri. Desde que estuve en Gion, desde que ví Taizo-in, Ryoan-ji, Kokedera, Shugaku-in, Katsura y el pabellón dorado. La amaba desde antes de que se llamara Chiyo, desde antes de leer la novela de Golden. Tal vez desde antes de que la escribiera.
Pero Wilma (ábreme la puerta) se enteró. Recordaréis que, en Octubre del año pasado, viniendo del Sur se instaló en el Yucatán. Espero unos días y giró bruscamente hacia Miami. Yo acababa de llegar a Miami. Venía a por mí, pero me escapé. Poco antes de que llegara me dirigí al Norte. Llegó a Miami y yo no estaba. Volvió a girar y se dirigió al Norte. Me alcanzó, extenuada, en Boston, poco antes de que consiguiera huir, y luego se desvaneció.
Sigo amando a Sayuri, aunque no me dejara participar en su mizuage, o, tal vez, precisamente por ello. Pero Wilma ya no está. Este año apenas ha habido huracanes.
eres un poeta, in i go. un poeta de los comments. deberías guardarlos en una carpeta. ojalá los guardes. una pena, si se pierden.
El lujo es efímero. Cleopatra disolvía las perlas en vinagre.
Sigo pensando lo mismo Psikke. No comprendo por qué hay que disfrazarlo cuando precisamente ha sido el autor del post el que lo ha hecho público. Hale, mil perdones si he ofendido a alguien.
chicristi, no has ofendido a nadie. sencillamente te has equivocado al calificarme como valiente. yo he tirado la piedra y he escondido la mano. es de cobardicas. pero tampoco hay que darle más vueltas. petonets.
De acuerdo. Petonets a montones :)
Conozco bien a Liliana. Pero lo que más me atrae de ella, además de esa trágica historia, del poema del padre, de su juventus y la natura envidiosa, es que hay una réplica exacta de la estatua, con perro y poema, en el cementerio de Chacarita. Eso y que, en cierta época, alguien le ponía una pulseria en su muñeac, o hacía que alguna de las flores que crecen ahí pase por una de sus manos...
La busqué en el cementerio de Flores, pero allí no estaba. Tal vez era caro que estuviera en todos los cementerios, o tal vez el de Flores no estaba a la altura de su alcurnia...
hola gerund. curiosísimo lo del cementerio de chacarita. sabes algo más?
esta historia me conmovio como a vos .. soy de mza arg y estoy en baires en un hostel conectada para saber q onda con liliana
y me encuentro con esta pagina q llegue de pedo
bendito google!
y bueno .. nada mas para acotar solo q me gustaria ver quien es el tipo q le deja flores .. y toda esa historia loca q contaban...
metete en algo de bizarra bla bla y t la ctan
excelente relato, gracias por compartirlo