Bizcocho
el 12 ene En: Sucesos - 12 comentarios
Manoli está tontilla hoy. Es el aniversario de la muerte de su madre. Hace la tira, pero sigue jodiendo. Manoli tenía ocho años, su madre 34. Cáncer de mama. No tiene recuerdos precisos de su madre. Fogonazos sí. Hoy ha recordado la última muñeca que le regaló, por Reyes. Estaba en la cama y en las últimas, pero los puso a todos firmes para que se la buscaran por los puestos de juguetes. La cría tenía el capricho.
El domingo iremos al cementerio de Orihuela. Y, ya de paso, nos compraremos un bizcocho (ojalá haya almojábanas en las confiterías, mi pastel favorito). El bizcocho no será un bizcocho cualquiera, sino uno de los que hacen las monjas. Las de la Trinidad. Son de clausura. Hay cuatro conventos de clausura en Orihuela, creo. Pero no quería hablar de eso. Quería hablar del bizcocho de las monjas. Una aleación celestial, esponjosa. Una vez hice un reportaje sobre libros de autoayuda y recuerdo los títulos de toda una saga: Sopa de pollo para el alma. Impactante nombre, pero a mí me fascinaban las secuelas: Un segundo plato de sopa de pollo para el alma, Un tercer plato de sopa de pollo para el alma... Hay toda una industria editorial muy lucrativa basada en las virtudes consoladoras de la sopa de pollo: para el alma de la mujer, para el alma del adolescente, para el alma del amante de las mascotas... Me pierdo.
Decía que las monjas hacen un bizcocho acojonante. Hay que encargarlo con cierta antelación. Mi mujer llamó al convento hoy. Le preguntaron de cuántos huevos quería el bizcocho. Los bizcochos de las monjas se miden por huevos. Hay de cuatro huevos, de seis, de doce, de docena y media y de dos docenas. Mi mujer pidió de 18 huevos. Le dio corte pedir de 24, pero hubiera pedido de 24. No obstante, me da a mí que un bizcocho de 18 huevos es un señor bizcocho. No sabría calcular, pero fijo que vamos a estar desayunando bizcocho y merendando bizcocho (con el turrón de chocolate que sobró de Navidad) una semana o más. Nos va a salir el bizcocho por las orejas. Pero es que Manolí está tontilla hoy. Tiene uno de esos días en que necesitas un bizcocho para el alma. Pero no un bizcocho cualquiera. Un bizcocho de las monjas trinitarias de 18 huevos.
Y ni así.


Cuídala mucho-mucho. Con eso y el bizcocho...
Yo creo que ese "estar tontilla" es síntoma de buena salud del corazón, aunque joda.
Un dulce siempre es un dulce, aunque no arregle nada son cosas que ayudan.
A otras nos da por acciones estúpidas y poco prácticas, como empeñarse en jugar al tenis con una raqueta de la época de Jimmy Connors que pesa un quintal o buscar por las droguerías Old Spice y olisquearla un rato.
De los libros de autoayuda mejor no hablo, pero si pillase a algún autor por banda...
bicos (pero para Manoli, hoy tú te aguantas)
esas raquetas de madera, old spice... recuerdo que en azul, juliette binoche se comía a mordiscos compulsivos una piruleta de su hijo... acciones no tan estúpidas ni tan poco prácticas en el fondo. y conmovedoras. bizcochos, raquetas y piruletas.
yo te puedo dejar el tfno de bucay por si quieres ajustarle las cuentas. y el de coelho, ya puestos. y matamos dos pájaros de un tiro (no sé si metafóricamente).
n, gracias por el consejo. a rajatabla lo seguiré.
metafóricamente hablando, claro... ellos me devuelven la esperanza, si lo de la psicología seria no funciona, me dedicaré a las pseudofábulas sobre peregrinos y ancianos que viven en montañas lejanas...;)
Pues tío, como dice el refrán... PUES CON ESTE BIZCOCHO, HASTA MAÑANA A LAS OCHO!!!
Fuerza y honor.
Dale un abrazo enooooooooooooooooooorme de mis partes!!!
Os quiero a los dos.
Mi madre se llamaba Manoli, hoy sería su cumpleaños, pero ya tampoco está. Tuve un poco más suerte que tu Manoli y la disfruté hasta los 30, una metástasis cerebral de un cáncer de mama anterior me la arrebató.
Siempre hice juegos de palabras con el cáncer de mama, para mi, era el cáncer de mamá.
Un beso para tu Manoli :)
vaya, albanta.
mierda.
A mimarla se ha dicho, por guapa.
Y qué bien pintan los bizcochos. Me he quedado con la intriga con lo de tus dulces favoritos ¿qué son?
Yo ahora voy a esperar a ver si tengo mi sopita de pollo para el alma particular...
:)
Laluz, un besito para tu Manoli, muchos mimos y cariños para ella.
Besos, besos, besos.
Seguro que los mimos varios curan casi tanto como el bizcocho.
Me has dejado con ganas de probarlo... Tiene que ser alucinante, casi tanto como yo golosa ¿Dónde decías que había que ir para que me invitasen a un pedacito de ese manjar...? *:P
Un abrazo enorme. A los dos.
Por cierto, me has recordado a una compañera médico extranjera que "recetaba" sopa de pollo a todo el mundo y yo me quedaba alucinada. ¿Sería esta sopa de pollo a la que se refería? ¿O es que por aquellos países lo curan todo a base de sopa de pollo, incluída el alma? Boh!