La revista que me da de cenar (porque de comer me da mi mujer, que también curra) publica hoy una historia en imágenes sobre Ángel Moliní, el fotógrafo de la mili. Un gran tipo, aunque no lo conocí en persona. Entrevisté a un colega suyo y debería haber entrevistado a varios fotógrafos y compis más, pero cuando vi el espacio que tenía para el texto (os podéis dar una idea en los pantallazos de arriba, lo que se ve en amarillo) opté por la vía rápida. O soy muy torpe y no logro rescatar el reportaje en la versión digital, o sólo se ha publicado en papel. Valga lo que sigue como homenaje a Ángel. (Lo que sigue es el texto que envié a la revista, que puede haber sufrido cambios durante la edición, más un par de propinas transparentes).

Antetítulo:
Ángel Moliní, el fotógrafo que cambió al Ejército
Titular:
LOS TRAPOS SUCIOS DE LA MILI
Entradilla:
Ángel Moliní (1964-2006) se fue voluntario a la mili con 18 años y ése fue el principio del fin del servicio militar obligatorio en España. Clandestinamente fotografió las novatadas, las vejaciones, los trapos sucios de un ejército obsoleto. Fue un bombazo. Con el tiempo, la mili fue suprimida y las Fuerzas Armadas son ahora un ejemplo de institución moderna y profesionalizada.

PRIMERA DOBLE (TÍOS CON MOCHOS HACIENDO EL GANSO)
¡Presenten mochos!
La vida del recluta español en 1984 poco tiene que ver con la del soldado actual destinado a misiones humanitarias. Los jóvenes de reemplazo eran tratados como chachas no solo en los barracones, también en las viviendas de los mandos, donde trabajaban como niñeras, mayordomos o albañiles. Sin cobrar.

SEGUNDA DOBLE
1 (EXENTO)

El sorteo de los quintos
El golpe de Estado estaba reciente y en los cuarteles convivían nostálgicos de la dictadura con oficiales jóvenes con ansias de cambio. No es extraño que en el sorteo anual de los quintos que marcaba el destino de miles de jóvenes los exentos mostrasen su alegría. Las plazas más temidas por su dureza eran Ceuta y Melilla.

2 (ENTRA EN ZONA MILITAR)

¡A la orden de usted!
El ejército era otro mundo, un territorio de espaldas a la sociedad donde se impartían órdenes arbitrarias. Ángel Moliní, recientemente fallecido, se fue a la mili con 18 años y al día siguiente quería desertar. No lo hizo, pero sus fotos sacaron los colores a una institución que necesitaba urgentemente renovarse.

3 (FUMANDO UN PETA)

Depresiones y suicidios
Sobrevivir no era sencillo. Entre 1980 y 1984 murieron 721 soldados en acto de servicio o accidente. Las depresiones minaban la moral. Solo en el reemplazo del 84 hubo 41 suicidios. Un estudio constató que el 9% de los reclutas probaba las drogas por primera vez en filas. Era una forma de evadirse, o como se decía en el cuartel, de escaquearse.

ÚLTIMA
1.( LIBERTAD OBJETORES)

Objetores, insumisos y desertores
Los objetores de conciencia cumplían una prestación social de 18 meses (por entonces, la mili duraba 12). Insumisos y desertores acababan en la cárcel. Moliní fue cofundador de la Oficina del Defensor del Soldado, que denunció los abusos cuando nadie se atrevía. El espionaje militar tenía sus teléfonos pinchados, pero no consiguieron acallarla.

2.( PELEA)

Las temidas novatadas
Lo que más temían los reclutas era ser presa de los abuelos, los veteranos de reemplazos anteriores. Novatadas y peleas eran generalizadas y en ocasiones brutales. Imperaba la ley del silencio. Una violencia subterránea latía en los cuarteles como lo hace hoy, a otro nivel, en los institutos de secundaria.

2. ( ENSEÑANDO LA BLANCA)

La anhelada ‘blanca’
Se llamaba blanca al documento que certificaba que se había cumplido con la patria. Luego, finiquitado ese paréntesis biográfico, muchos hablaban con nostalgia de la mili, pues tenía sus contrapartidas: aventura, viajes, camaradas… “Aquí os haremos hombres”, decían los sargentos. Pero a la fuerza, no mola.

A continuación, y fiel a la política de glasnost, un intercambio epistolar con una de mis jefas a propósito del reportaje.

carlos
a gotxxx, mcoxxx, iinxxx, spexxx
26/12/06

Hola, tienes el texto de la historia en imágenes de la mili en documento adjunto. Esta tarde a última hora mando los perritos. A tus órdenes.

Hola Carlos:
¡Feliz Navidad! Espero que te lo hayas pasado estupendamente estos días. Hemos recibido tu texto, gracias. Pero, tengo una duda. En teoría lo publicamos porque se cumple no se qué aniversario del fin del servicio militar obligatorio. ¿Es así?

El último soldado de reemplazo fue llamado a filas en marzo de 2001 y terminó la mili en diciembre de 2001. Se cumplen ahora cinco años del final de la mili; o sea, como efeméride, es correcto el planteamiento. Aunque yo pensé que lo habíais enfocado más hacia Ángel, que fue un personaje muy querido, y murió en octubre.

Hombre, yo creo que se puede hablar de las dos cosas. Pero la percha en sí es el aniversario. ¿De qué ha muerto? Era muy joven...

Pues no sé, no se lo he preguntado a su hermano Fernando. Solo me dijo que estaba muy "enfermito" desde hace muchos años. Iba al hospital a hacer compañía a otros enfermos. Era un gran tipo. Y fue una auténtica mosca cojonera para el ejército. Sus fotos fueron un revulsivo. Un bombazo brutal. Aunque él no estaba en el movimiento de objeción de conciencia, muy politizado. Ángel era más en plan coleguis. Con amigos recién licenciados en Derecho. Desde la legalidad. Yo hice la mili en el 89, en los boinas verdes como te dije. Algunos sargentos nos pegaban hostias, hostias como panes. Y no exagero. Un compañero acudió a la oficina del defensor del soldado y supuso una diferencia para él, y para los demás. Respetaban esa oficina, la temían. Temían las denuncias.

Y de postre, matizo por qué me metí en los boinas verdes (copio y pego un comentario que le dejé a Mamporrero):

bueno, lo de los boinas verdes tiene su explicación. yo intenté librarme por pies planos, pero en la cola del jurado médico me sentí fatal entre tanta gente que estaba hecha polvo (más los que intentaban escaquearse). y pasé. luego pensé objetar, pero en aquella época la prestación social era de 18 meses (y la mili un año). así que me fui en el cuarto reemplazo del 89. llegaron los de captación de los boinas verdes a Cáceres para vendernos la moto, y nos dijeron que pasaríamos quince días (la fase de agua) en Torrevieja. yo tenía a la novia en Torrevieja. junta el hambre con las ganas de comer y tendrás un guerrillero nasío pa matar.

lo dijo laluzenmi · 4 Enero 2007 | 04:23 PM