Pamplinas
el 27 ene En: Postales - 19 comentarios
Bar en Chueca. No sé el nombre, pero la carta era un poema, desde la rúcula a los espárragos. Un menú para poetas. ¿Que no?
Tortilla de collejas. Deberían darnos, sí. Collejas. Cuatro locos en Madrid. Sin nada en común, en apariencia. Solo el gusto por escribir y por leer. Y por no dejar solo y a la intemperie al que escribe y muestra y se muestra y es vulnerable porque se ha mostrado. Collejas un martes. En Chueca. Cuatro locos, tres generaciones: dos pezqueñines, un señor Miyagui y el eslabón perdido entre Harry Potter y Paul Auster. No pegamos ni con cola y, sin embargo, el minifilin es instantáneo. Es alcalino. Hoy es sábado y todavía conservo la sonrisilla de giliposhas.
Angula de monte. Honey, anguila montaraz. Honey, bailonga. Honey, reidora. Risas por el móvil. Y por el telefonillo de su casa. Y en el bar de las setas. Lo primero que me llega de ella es su carcajada ronca y elástica. Como un oleaje benéfico que todo lo puede. My very important amiga. Para nada victoriana, ni cobardica ni todas esas maldades que le he dicho por la blogosfera. Y me regala ruibarbo. Y yo, tontaina, no tengo un detalle. Empezamos bien...
Cantharellus. Nick Furia. El uniforme cantaba, my commander. Pero por eso mismo funcionó tan bien. Camuflaje inverso. Da el cante, ergo pasarás desapercibido. Point of extraction tardío. Y el pobre vino cenado de su casa. Esas mamás, ¡un monumento! Abrazo al capitán América en Chueca. Nick, ¿salimos del armario? Nick Furia, ¿te ape unas trenzas vikingas en tu barba? Es broma, machote... Solo tengo cuatro sílabas para definir a mi tocayo (pronúnciense con voz de Fumanchú o de cualquier otro malo de película): Ex ce len te.
Amanita. Seta calamar. Inofensiva si eres un experto en setas, pero como la cagues y te zampes la muscaria, letal. ¡Cúantos emperadores romanos habrán caído con dolor de tripita! Ojos verdes o azules, it depends... Miope renegada. Labios como grosellas y mofletes bulbosos. Buena y rebuena. Enemiga mortal de las pelusas (si no puedes con ellas, únete a ellas). Melena peinada con las manos y un par de escupitajos (es broma, es broma).
Lentinus. Lentino, ése soy yo. Lentorro pero seguro. ¿Serio yo? Sí, puede ser. Buena persona, también. Cabroncete, pero tímido. ¿Con luz? Ojalá, aunque sea intermitente.
Revuelto de senderuelas. Juntos sí, y revueltos, ¿por qué no? Mestizaje de edades y profesiones, de intereses y conocimientos. Todos tenemos algo que dar, todos estamos abiertos a recibir.
Perrechicos. Lua. Ayyyyyyy… Y perregrandes, Goran. Que primero te ladra, luego te mueve el rabo, luego te huele los genitales y si le caes bien, te ofrece el culillo para que se lo olfatees. Joder, los perros sí que saben.
Colmenillas. Para abejillas. Pastorcillos para ovejillas. Besuquillos para mejillas.
Trompetillas. A falta de trompetas, saxofonistas negros que pa qué te voy a contar, Maite. La teniente Honey sí que sabe… Maite, cómo nos acordamos de ti: ¡tienes una döppelganger en Madrid! ¡Y cómo nos acordamos de Srta Desconocida! ¡Nos tienes enamorados! Y del Sinpa. ¡Nos tienes abandonados!
Pamplinas. Pues sí. Pamplinas. Nos unen las pamplinas. “Dicho o cosa de poca entidad, fundamento o utilidad”, dice la RAE. Ni puta idea, los académicos. Gente de próstata floja. ¡Qué sabrán ellos!
Cuatro poetas (porque lo somos, con ocho cojones) poniéndose ciegos a boletus y jazz y algo parecido al jamón (¿era cecina?). Cervezas, hormigas y gin tonics. Joder, qué bien me lo pasé. Qué privilegiado me siento de haberos conocido: Honey, Maria, Nick. Pamplinas para todos. No invito yo porque Honey es más rápida.
Pamplina: Dicho o cosa de una entidad que te cagas, un fundamento que no veas y una utilidad que no se la verán los académicos, pero yo sí se la veo. Vaya que sí.
Y no soy el único.


Por los huevos peludos de Crom!!!, qué gran carta, como tú mismo decias hace escasos momentos, hay que repetir.
Somos afortunados de haber podido conocer semajantes bellezas.
Y sí, mi soldadito, los Gnurrs salieron del instrumento y destruyeron todas las unidades de logística del enemigo, y nosotros, mientras, disfrutamos de ellas.
Qué noche la de aquél día.
Fuerza y loor a aquél que escribe como cocinero de la vida.
Ayyyyyyyyyyyyyyy!!!! Ya tardabas hijomío!
Para cuándo cuelgas la foto que no pude hacer yo?
Un besito en éste sábado tonto, tonto.
:)
tengo la cámara secuestrada, maria.
nick, afortunados somos. qué bellezones.
Enferma, ociosa y envidiosa. Todo a la vez. Me pica la curiosidad. Tendría que haber enviado algún tipo de artilugio para escuchas, o micros ocultos. Hoy tengo la vena espía activada.
bicos (me gusta esa carta-menú)
Si te cuento lo que me ha pasado hoy no te lo crees... pensé que era domingo y he llegado tres cuartos de hora tarde a currar. Yo ya tenía planes de mercadona y todo. Eso me pasa por no probar las hormigas, que seguro que me daban fuerza, energía, inteligencia y dignidad, que me queda ya poca.
Ya en la tienda, menos mal que tenía a un compi hoy conmigo.
Besitos!
Mocos, eh?
Fuerza y honor.
Asombrado.No solo por ese menú retrato, ingeniosísimo, sino porque siguiendo los comentarios, he conocido una historia real, que parece de cuento. Normalmente las personas se ven, se gustan y luego se conocen; o se conocen aunque no se gusten, pero previamente se han visto. Lo contrario, lo vuestro, conoceros interiormente antes y después veros, es una experiencia distinta y por lo que veo, mucho más interesante.
¡Qué envidia!. Quizás algún día nos conozcamos... y más adelante, por qué no, nos veamos.
Enhorabuena¡.
a la próxima te vienes, adrián.
pobre mocosiña!
nick, no he querido pinchar el enlace porque, con ese título, me entra por el estómago una mezcla entre pánico y arcadas. no, no tengo el cuerpo yo. me quedo con el misterio...
maria!!! que es sábado!!! mucha fiestuki tú. hala, a vender relojes... y que no te mareen.
Ichiouuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!
por cierto, el bar de las setas se llama el cisne azul (lo acabo de mirar en google). muy, pero que muy recomendable.
te gusta sigur ros, eh maría. estos lapones...
Es el cuarto blog en el que digo "QUÉ ENVIDIAAAAA!!" Yo quiero, yo quiero , yo quiero...!!
Espero que haya otra vez, que me apunto. Madrid me queda un salto, y ya salté más de una vez. Barcelona... Bueno, ya se apañará algo. Un día.
Me alegro de que lo pasárais tan bien. Pero leyendo vuestros respectivos blogs no dudaba de que así fuera a ser, ni una mínima duda. sois todos geniales. Cada uno un estilo, pero todos geniales.
Un abrazo
Ay, ay, yaaa lleeeeeeeeeegooooooooooooo, ya llegoooooooooo. Es que no me habéis llamado al telefonillo y yo sin enterarme...
Uff, vaya semanita, estoy destroyed!
Ya en casita con una sopita, a cubierto de la gélida intemperie, me dispongo a tener por fin una noche de asueto. Mi saturday night fever particular. Aquí, leyendo todo lo atrasado!
Lucecita, me ha encantado el post. Lo del eslabón perdido me ha inquietado un poco...debe de ser una venganza por lo de los pelos en las orejas, lo sé. Ahora van a pensar que estoy entre el Nearthental y el Cromagnon, y van a querer cogerme de los pelos!!!!
En cuanto a lo de las pamplinas, digo lo de María, que vamos todos sobraos, pero en realidad lo que sirven yo creo que se llama "berujas". Mira, mira, documentate periodista!
Besitos.
Sigur ros son islandeses.
We know, we know...
Pero nos gusta la palabra lapón, lapones, laponia.
:)
Sí, si ya me lo dice ella, que somos muy iguales muy iguales... aunque creo que yo lo tengo todo un poco más "condensado" (en un metro sesenta :-) Yyyy... buenooo... No sé lo que le habría dicho yo al saxofonista, la verdad... (ahora, creo que que dejara una buena pintadita en la pared de Martina ;-) Bueno, la conoceré en breve, la verdad es que me muero de ganas... Y de veros de nuevo a los demás. Un beso, laluz!
Que bueno, porque nos pilla en otro lado....
por cierto, zarzu, hablamos de ti y de rosario.
(seguro que no os pitaron los oídos porque hablamos muy bien).
La próxima ya no hago yo la foto, asi no tendrás que explicar como es que goricho sale tan guapo y los demás no.
Feliz finde a todos :-D
feliz finde juanjo, un honor tener por aquí a un fotógrafo de los buenos.