Mi polla se llama Gwendolyn (pronúnciese güendolín). Es algo que yo no sabía. Me acabo de enterar. Gwendolyn... a bote pronto, me resulta un tanto extraño que tenga nombre de chica. Pero una vez que te acostumbras, no suena nada mal. ¡Gwendolyn, ay mi Gwendolyn! ¡Qué de ratos hemos pasado juntos! La mayoría buenos. Alguna vez me ha dejado en la estacada. Pero por regla general es bastante fiable. No me puedo quejar. No me quejo.

Para explicar el súbito conocimiento del nombre de mi polla, debo transcribir la conversación que he tenido hoy con mi mujer a propósito de la encuesta anual de cierta marca de condones sobre prácticas sexuales por países. Mi mujer y yo vemos las noticias por la mañana medio adormilados en el sofá, antes de desayunar, mientras se calienta el café (natural, recién molido, agua mineral, cafetera metálica de las de toda la vida, soy más tiquismiquis que Juan Valdés).

La información partía del dato estadístico. Los números que tanto nos importan a los periodistas porque nos resuelven el titular sin necesidad de calentarnos la mollera. Los españoles follamos 118 veces al año. La media mundial es de 103. Los griegos (Ymiki , no sé si esto puede ayudarte a tomar una decisión) son los más ardientes del mundo: 164 polvos. Los japos, los menos: 48 mal contados. (Honey , cómo se te ocurre irte a Japón, te voy a mandar a hacer un máster de ingeniería social con Darek de tutor).

Bien, tazas, café... Y a mí me ha dado por hacer cuentas mentales entre mordisco y mordisco a la tostada. Mi mujer, que tiene un sexto sentido para mis elucubraciones, me ha leído el pensamiento (también ha ayudado mi necesidad de contar con los dedos desde que hacía las sumas en el cole)... Mmmm... son tantos por semana y multiplico por 56 52 semanas que tiene el año. Y ha puesto cara de "¡te quejarás, tú!".

Luego hemos hablado un rato sobre:

  • Quantity & quality. Hemos llegado a la conclusión de que, digan los que digan, ambas son importantes.
  • Porcentajes de satisfacción sexual. Dice la tele que los hombres llegan al orgasmo en el 81% de las ocasiones, y las mujeres solo en el 52%. Sin embargo, las mujeres superan en diez puntos porcentuales a los hombres en grado de satisfacción sexual. ¡No nos cuadra! ¿Las mujeres se corren menos, pero están más satisfechas?
  • El 54% de las parejas españolas está deseando probar cosas nuevas. (O sea, que no somos los únicos). ¿Qué cosas? Eso no lo especifica la encuesta.
  • 16 minutos por coito (¿con o sin preparativos?, porque darle a la máquina de coser durante un cuarto de hora tiene tela...)

En fin, ha sido un desayuno de lo más entretenido. Cuando hemos terminado, Manoli ha puesto cara de "te estoy viendo cara de post, y cómo se te ocurra publicar la conversación, ríete tú de las estadísticas japonesas". Pero en honor a la transparencia, no tengo más remedio que exponerme a las consecuencias.

"Es una obligación moral".
(Colleja).
"Un compromiso adquirido con los lectores de este blog".
(Otra colleja).
"Por faaaaaaaaaaaa..."
"Carlos, te voy a cortar la Gwendolyn a rodajitas."
"¿La Gwendolyn?"
"Tú me entiendes".
"¿Se llama Gwendolyn?"
"¡Carlos!"
"¿Por qué le has puesto nombre de chica?"
"¡Carloooos!"
"Gwendolyn, Gwendolyn... ¡mola!"

Y mi dueña y señora, ablandada con la promesa de bajar al pilón esta noche y poner con tesón nuestro granito de arena para que España escale posiciones y sea la envidia del mundo en la encuesta del año que viene, ha otorgado el Nihil Obstat. ¡Todo por la patria!