Traduzco un correo de mi amiga J., una enfermera inglesa que estudia Humanidades.

Hola Carlos, el temido turno de noche otra vez.

Espero que estés bien.

Visité a mis padres la semana pasada. Realmente no sé cómo se las arreglan solos. Mi padre tuvo problemas para recordar dónde estaba la puerta principal cuando toqué el timbre. Mi madre solo puede dar pequeños paseos ahora alrededor de la casa. De alguna forma, si están juntos son capaces de cuidarse mutuamente. Pero uno es inútil sin el otro. Se mudan el mes que viene para estar cerca de mi hermana y sus nietos. Temo que mi padre se sienta aún más desorientado en un lugar extraño. Le llevé a dar una vuelta en coche por la costa. Ha vivido allí toda su vida y tenía reminiscencias de lo que hizo de niño. No supe qué contestarle cuando me dijo que ya no vería aquellos lugares nunca más. Lo cierto es que él no quiere marcharse, pero sabe que tiene que hacerlo. Le dije que todavía conserva sus recuerdos y que si hace un esfuerzo probablemente será capaz de seguir las huellas de cada uno de sus pasos en la playa.

Las notas de mi examen se publican el 14 de diciembre. Si no te cuento nada es que he suspendido. Si apruebo, estudiaré Latín el año que viene. Espero que un aprobado me inspire. Si suspendo, probablemente necesite un año entero para recuperar algo de entusiasmo.

Tengo que hacer la ronda con mis pacientes ahora.

Cuídate.