Conversación padre-hijo en el coche, camino del colegio:

—¿Cómo vas de amores?
—Bien. El messenger es un chollo.
—Digo con chicas que puedas ver en la vida real.
—Me ponen la cam.
—Ya, pero que sean de aquí, o de algún sitio cercano.
—Pues... el viernes ligué.
—¿Y qué tal?
—Psé...
—¿Ligaste o te ligaron?
—Me ligaron, más bien.
—¿Y la chica te gusta?
—No demasiado. Pero eso da igual.
—¿Cómo que da igual? ¡Cómo va a dar igual!
—Oye, no me comas la cabeza. Tengo quince años. Hay que ir a lo práctico.