En Tentegorra, se me ocurre una chorrada. Voy contando las sílabas hasta convertir la chorrada en una tanka y así me entretengo mientras Goran renueva las meadas en los pinos, que de este modo vuelven a ser de su propiedad sin que hagan falta escrituras o notario, y hasta que pase el siguiente perro. Lo de la tanka no deja de ser una chorrada, pero en heptasílabos y pentasílabos. No llevo cuaderno, así que grabo un mensaje en el móvil.

Mi perro ignora
la trigonometría,
pero en el bosque
ataja en diagonal,
rastrea calcula rastrea hipotenusas.