Derribos, Monte Sacro
el 15 may En: Postales - 8 comentarios

No es Beirut, es Cartagena. Mi amigo José María Rodríguez ha ganado el premio Carlos Gallego de fotografía con esta imagen del Monte Sacro. ¡Enhorabuena, tío!
De Rodríguez ya escribí en este blog cuando todavía lo escribía en secreto y tomando precauciones con los nombres:
J. M. R. (cómo mola poner las iniciales, como si fuéramos presuntos). De la categoría de fotógrafos cometarros, que tienen una opinión fundamentada sobre todo lo divino y humano, en esencia coincidente y a veces hasta clónica con la de los editorialistas de El País (la Biblia). Su punto de vista sobre la noticia del día (en especial cuando era política) terminaba impregnando las páginas del periódico del día siguiente gracias al lavado de cerebro inmisericorde del redactor que tuviese que escribirla. Una auténtica war of attrition que se desarrollaba en el coche particular, en el taxi de Blas, en los bares donde tapeábamos, en la propia delegación. Todos éramos más o menos de izquierdas, así que hacíamos la vista gorda.
Y también escribí de Carlos Gallego, el de la Vespa colorá, que en paz descanse (se lo llevó un cáncer con mi edad):
Los fijos: C. G., de la categoría de fotógrafos con Vespa, cuyo más insigne representante es el siciliano Franco Zecchin, el que hizo aquella foto de un ajusticiado por la mafia (el fiambre todavía calentito, tapado con una sábana, el paraguas también medio tapado, siendo velado en plena calle por tres mujeres de luto: su madre, su mujer, su cuñada). Fiuuuuu, a toda pastilla con la Vespa a revelar. ¡Y cuando reveló se dio cuenta de que en uno de los frames tenía el rostro de la viuda reflejado en el charco de sangre! ¡Eso es tener una flor en el culo! Un charco de sangre espeso como engrudo. En blanco y negro. Achocolatado. ¿No es un milagro? ¿Han probado a verse reflejados en un tazón de chocolate? Pues eso, un milagro.


¡Cuántas situaciones puede describir esta foto!.
Me ha hecho gracia, así caminaba esta mañana entre cascotes, lo que queda de mi cocina y salón, con el portátil en mano, intentando ganar el sustento llegando a un acuerdo con conexiones inalámbricas. Un Pullitzer, como mínimo. En hora buena :P
La foto desde luego es magnífica, como para no ganar un premio...
Y sí, los hay que, aparte de su arte, de la sabiduría al captar un momento, nacen con una flor en el culo y esos momentos vienen a buscarle. Porque es también estar en el sitio justo en ese preciso instante...
Mi enhorabuena para el ganador.
Y pa tí, un besazo
Juan Ramón, entiendo tu dolor y tu frustración. Pero no que culpabilices a un fotógrafo de prensa, y además amigo mío, de ese dolor y de esa frustración.
El fotógrafo es un trabajador más, como las dos personas que se cayeron del andamio. No gana más dinero por hacer esa foto. Y se limita a mostrar lo que ha sucedido. Que es dolorosísimo. Pero es lo que es. Y el periódico, no solo La Verdad, cualquier periódico, muestra lo que pasa con más o menos acierto. Es su obligación.
El fotógrafo no se recrea en el morbo. He visto la foto. Los trabajadores están tapados. Es un suceso. Al fotógrafo lo envían a que haga fotos. Te puedo asegurar que lo más jodido de la profesión de periodista es hacer fotos de sucesos. No entiendo, de verdad, que cargues contra el currito que hace las fotos. El fotógrafo al que insultas lleva treinta años en la profesión. Es un tío hecho y derecho, educado y sensible. Un trabajador como la copa de un pino. No lo he visto jamás buscar morbo en una imagen. Y menos en una situación dolorosa. De verdad.
Que digas que mi amigo es una alimaña y un buitre, y que la guardia civil le debería pegar un tiro, joder. Una cosa es desahogarse. Pero no es de recibo.
Te acompaño en el sentimiento por el dolor que te toca. Sé lo que es el dolor. Mi padre murió hace unos meses. Te voy a dar unas horas para que leas la respuesta. Después borraré tu comentario y el mío.
Un saludo.
Y que sepas, por si no ha quedado claro, que al fotógrafo lo mandan a hacer la foto. Y si no vuelve con ella, lo tiene crudo. Es un mandado. Es su trabajo. Y con su trabajo se gana el pan de su familia.
Siento discrepar de tu opinión, yo también soy fotógrafo y jamas me ha pasado por la imaginación hacer fotos semejantes, tu sabes que se puede mostrar lo sucecido sin mostrar imagenes de cuerpos tapados por sábanas, máximo cuando la guardia civil, incluso puso el coche delante para estorbar e intentar evitar el apetito de este elemento y siento que sea tu amigo, pero me ha desmostrado que como ser humano deja mucho que desear. Las fotos de la Opinión son totalmente distintas y el fotógrafo demostró ética y elegancia, cosa que a JMR le falta por demostrar ni creo que lo consiga nunca.
Gracias por tu contestación y entiendo tu defensa, pero no me has convencido. Un saludo
Por cierto, tambien me gano el pan de mi familia sin joder a las demás.
También entiendo que elimines los comentarios yo no lo haré.
Estaran aquí: http://juanra-fotografia.blogspot.com/
Discrepar está bien. Las descalificaciones personales, no. Si hubieras conocido a José María en otras circunstancias, apreciarías lo gran persona que es y lo buen fotógrafo. Un abrazo.