Día de curro en Madrid. Entrevisto a un politólogo guaperas, Parag Khanna, autor de El Segundo Mundo. Imperios e influencia en el nuevo orden mundial (Paidos) en la Fundación Rafael del Pino. Carrión le hace fotos en una pared decorada con traviesas de ferrocarril. Los inhibidores de frecuencia contra artefactos explosivos impiden el funcionamiento de las células que sincronizan los flashes, y Carrión tiene que recurrir a una de sus ñapas.

El hierro oxidado y los tornillazos de las traviesas molan mucho. Le pido a Carrión que también me haga unas fotos con la Blackberry.

En la foto no se me nota el pómulo hundido (el izquierdo, inexplicablemente desaparecido hace unas semanas, tengo media cara de anciano), así que doy el pego como madurito interesante.

Luego nos vamos al Café Gijón, donde Carrión me recomienda que mastique chicle para recuperar el músculo del moflete. Nos despedimos en Atocha.

En el tren, de vuelta a casa, me preparo para transcribir la grabación de la entrevista, y descubro horrorizado que he grabado encima una conversación con Carrión sobre incontinencias urinarias (suelo grabarle cuando está inspirado). Me dispongo resignadamente a escribir de memoria, pero no, falsa alarma; la grabadora es nueva, no he leído las instrucciones (nunca lo hago), y resulta que archiva las grabaciones en carpetas. Hago el trabajo. Pero a la vista del resultado, estoy seguro de que hubiera salido mucho mejor si hubiera perdido la entrevista.