El blanquinegro con el parche en el ojo se llama Pepe. Es un cachorro de dos meses y se hará de tamaño mediano. Es muy juguetón y sociable. Vale, todos los puñeteros cachorros son juguetones y sociables. Pero éste más. También se caga y se mea donde le viene en gana, pero es una cuestión de educación que se corrige con el tiempo. Lo abandonaron en la puerta de mi casa y Manoli lo rescató. Mi hermana Su le está buscando hogar (ella ya tiene tres perras, la Goricha Minusválida y las Diablas de Tasmania, y no da abasto; nosotros tampoco, entre el Goran y el cachorro humano poliamoroso). Pepe está vacunado y desparasitado. Si alguien lo quiere y está dispuesto a responsabilizarse, que me deje un mensaje en el blog.