Una ex compañera de Manoli se ha operado las tetas. Va a la tienda a enseñárselas. Pasan a un probador. "¡Qué derechicas las tienes!", exclama Manoli. Y grandes e ingrávidas. Una talla cien. Incluso le han cambiado los pezones de sitio. La amiga de Manoli se vuelve a poner el sujetador. Salen del probador. Manoli me lo cuenta mientras preparamos la cena. Le pregunto qué tal al tacto. ¿Quizá demasiado neumáticas? Pero no hubo toqueteos. "Es que estaba recién operada y no era cuestión". Vaya por dios.