Sacrificios
el 13 abr En: Postales - 3 comentarios
Giacometti decía que, a veces, para pintar sólo una cabeza has de renunciar a toda la figura. Para pintar una hoja has de sacrificar todo el paisaje. Al principio, puede parecer que estás limitándote pero luego te das cuenta de que, si captas un centímetro de algo, tienes más probabilidades de percibir cierto sentido del universo que si pretendieras abarcar todo el firmamento. Mi madre no eligió una cabeza ni una hoja. Ella eligió a mi padre y, para preservar cierto sentido, sacrificó el mundo.


¡Oh, qué bello! Así es el amor.
Besinhos!!
joder¡¡¡¡ Pues lo puede decir más alto pero nunca más claro. Es cierto, el amor te hace sacrificar el resto del mundo. No puedes amar y pretender tener todo lo que deseas. Siempre hay que renunciar a una parte de eso que tanto deseas, o el amor o el resto. Besos
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