Hospital veterinario. Llega señor con pastor belga jovencito. Resumo: "Buenas, vengo a eutanasiar a mi perro. No, no le pasa nada. Es que no me hace ni puto caso [está en esa época en que pasan de cachorros a adultos y son anárquicos]. No, no pienso regalarlo. Me gasté mil euros en él y no me da la gana regalárselo a nadie".

El veterinario se ha negado a sacrificarlo.